Emprendimiento/Para entretenerse

Las ingenieras de la lana que hilan generaciones

Unos, sacan de sus mochilas unas agujas de tejer y ovillos de varios colores. Otros, extienden encima de la mesa unas telas de fieltro e hilo. Cada uno de los asistentes lleva en la mano sus utensilios y poco a poco van entrando en el local donde han quedado, como cada miércoles, a coser y a aprender unos de otros. “El objetivo es dar visibilidad a todas esas labores que durante años habíamos visto hacer en casa a nuestras predecesoras, sacarlas del baúl y mostrarlas a gente que, como a nosotras, les gustan las labores y luchan por recuperarlas y modernizarlas en lugar de dejarlas perder”, dice María José Sánchez, una de las mitades de esta aventura a la que llaman Spinmeets.

Noelia Coll y María José saben coser desde pequeñas pero ahora cosen con más intensidad y motivación que nunca a pesar de ser ambas ingenieras químicas de profesión. Su lema es “hilar generaciones”: aprenden las técnicas de la mano de quienes las habían hecho a través de quedadas con personas desde los 5 a los 80 años para intercambiar ese conocimiento. Ambas se conocieron trabajando como investigadoras en un instituto tecnológico pero les unieron más los hilos que las probetas y se han convertido en lo que denominan “ingenieras de la lana”.

En 2011 vieron que era una buena ocasión para lanzar un movimiento como este porque lo handmade empezaba a tener mucho éxito. Participaron en el evento de emprendedores iWeekend Castellón y aunque no ganaron, su proyecto gustó tanto que decidieron ponerse en marcha. Pronto pudieron colaborar con United Colors of Benetton, su principal cliente, y pudieron demostrar sus conocimientos. Para esta firma de ropa italiana realizaron 200 objetos de punto para una pop-up shop/art gallery llamada ‘The art of knit’ situada en pleno soho en New York y 1500 flores como complemento en unos jarrones de cerámica diseñados por Sam Baron y que se convirtieron en regalos de Navidad para los clientes VIP de United Color of Benetton.

Estos días, sin embargo, tienen la mente centrada en su próximo proyecto que se celebran los próximos 2 y 3 de noviembre. Ambas se encuentran en plena promoción de la II edición de las Jornadas Risas y Labores, “un fin de semana en el campo, repleto de talleres, nuevas amistades y muchas risas”, como describe Noelia. Este año cuentan con nuevos colaboradores y patrocinadores y los asistentes “se convertirán durante unas horas en pequeños seres mágicos creando muñecas de inspiración Waldorf, aprenderán a tejer con 5 agujas en el taller ‘Para muestra un mitón’, jugarán con pompas de fieltro en el taller de modelados de lana y crearán sus propias joyas de ganchillo en el taller ‘Anchor Freccia Colour World’”, añade esta ingeniera, que recuerda que aun quedan plazas para los interesados.

En otras ocasiones trabajan todas en torno a un proyecto común preparando un Urban Knitting, colaborando con alguna ONG o participando en algún evento como la feria Creativa Barcelona, en la que tejieron un tapiz que contaba la historia de Spinmeets. “El objetivo del Urban Knitting es sacar lo que tejemos a la calle y compartirlo con la sociedad”, explica María José, quien recuerda las flores que regalaron en el día de Sant Jordi o las mariposas de lana que hicieron volar para dar la bienvenida a la primavera. “Así la gente aprecia, a través de los objetos que se tejen, el arte del tejer, y comprenden la importancia de recuperarlo por las nuevas generaciones”, concluyen satisfechas de haber logrado el objetivo que se marcaron dos años atrás y de hacer sentir a los ciudadanos el placer de la artesanía.

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