Emprendimiento/Para entretenerse

“Es como estar en un hotel de cinco estrellas sobre el agua”

Los barcos en su vida era algo habitual. Judith Estrella siempre había visto como su familia compraba y vendía barcos y cómo su empresa funcionaba. Pero tuvieron que pasar unos años hasta que se diera cuenta de que también era su mundo. Prefirió observar el agua desde otra perspectiva, se convirtió en química y trabajó en un laboratorio, sin olvidarse del negocio familiar. Pronto supo que el alquiler de yates podía tener su potencial y hoy ya cumple cuatro años dirigiendo su propia empresa Charter & Dreams.

Judith conocía tanto el sector que supo prever el cambio de legislación que se ha producido en España este invierno para facilitar este tipo de negocios. “España un país con más de 7.800 kilómetros de costa, que goza un buen clima y tiene buena gastronomía. Tiene muy buena fama entre los clientes de lujo”, explica la emprendedora. Los inquilinos de este tipo de barcos son conocedores del sector y el medio y van aumentando el tamaño del yate a medida que tienen más tiempo de vacaciones. “Es mucho más caro tener un barco que alquilarlo. Es más flexible y no da preocupaciones, así que siempre les compensa”, detalla su precursora.

Charter & Dreams dispone de 12 barcos propios y colaboran con otras empresas del sector, con las que intercambian clientes y barcos dependiendo de la zona que elijan. Con un mínimo de 15 metros de eslora y una tripulación de hasta 15 marineros, los barcos disponen de televisión por cable, piscina, torpedos que van por debajo del agua y un pequeño barco auxiliar para practicar esquí. “Los inquilinos no tienen por qué tener ningún conocimiento de navegación. Es como estar en un hotel de cinco estrellas sobre el agua”, dice su propietaria.

Aunque su empresa se sitúa en Barcelona, el 80% de los alquileres se realizan en Ibiza y la mayoría de sus clientes son rusos, alemanes y norteamericanos. El uso que hacen de este tipo de barcos es de paseo, más que de travesía. “Nuestro cliente suele ser tranquilo, le gusta disfrutar de actividades en tierra y navegar de cala en cala”, cuenta Judith al otro lado del teléfono. También las empresas siguen la tendencia de realizar eventos en yates como los de Judith. “Normalmente son cenas o presentaciones de algún producto especial. Siempre queda bonito ir por la costa de Barcelona en barco. Los invitados siempre lo van a recordar”, asegura la organizadora.

No obstante, Judith lamenta que el sector sea difícil y “anticuado”. No está actualizado a las necesidades de ahora y hay que conocer muy bien la legislación para no salirse, dice. Sabe que si le va mal, siempre podrá volver a los laboratorios pero a día de hoy no se le pasa por la cabeza. “No tengo necesidad de volver, no me da miedo fracasar”, concluye con una tenacidad digna de una valiente emprendedora de tan solo 29 años.

Anuncios