Emprendimiento/Para los niños

“El libro es la oportunidad de vivir las historias de otros”

“Cada vez que vamos a empezar un taller nuevo, me siento como el niño que el primer día de cole se muere de ganas por saber quiénes se sentarán en los demás pupitres”. La que habla con tanta ilusión es Esperanza Fabregat, profesora del curso Literatura infantil y juvenil de la Escuela de escritores de Madrid, que va dirigido a toda persona que tenga ganas de escribir historias para niños y adolescentes.

Desde los seis años los niños tienen capacidad lectora pero hay literatura para prelectores, así que se puede decir que la literatura infantil comprende desde los dos o tres años hasta los 12. A partir de aquí hasta los 17 ya es juvenil. “A los más pequeños les encanta la fantasía, asumen perfectamente el disparate y, a medida que van creciendo, les interesan más las historias de niños como ellos, personajes con los que identificarse”, explica Esperanza. Este tipo de literatura también se mueve por modas. Con el fenómeno Harry Potter, los niños quieren leer más historias de magos, de internados y escuelas especiales. Lo mismo ocurre con el llamado crossover, un espacio para los libros que disfrutan tanto los niños como los adultos, aunque en principio están escritos para niños o adolescentes.

Los autores de libros infantiles escriben con la intención de que sus lectores “puedan identificarse con los personajes, que deseen vivir sus aventuras o estar a su lado para consolarlos cuando vienen mal dadas”. No es tanto que el personaje se parezca al lector, dice, sino que las cosas que le ocurren, lo que siente, lo que teme, pueda haberlo sentido, temido o vivido también el niño. Así Esperanza cuida a su público con cuidado y respeto. No permite que se engañe al lector por pequeño que sea. “Su nivel de comprensión lectora a veces es menor que el de los adultos, no tienen la maleta de experiencias, buenas y malas, que tenemos los mayores, son más inocentes, más inmaduros pero no son tontos”, aclara con la intención de que los autores de este tipo de literatura se convenzan de ello.

A Esperanza le gusta la literatura que apela a los lectores inteligentes, a aquellos que tienen que poner algo de su parte para completar todo ese puzzle. Un rompecabezas en el que juegan con otros personajes, niños como ellos, adultos o seres fantasiosos. “Tenemos que conseguir que el niño vea a esos personajes, sean muchos o pocos, que oiga su voz, que vaya descubriendo cómo se mueven, cómo piensan, cómo sienten”, explica la autora de ‘El campo no huele tan mal’.

Consciente de que la literatura debe entretener por encima de todo, Esperanza no cree que el fin de un cuento deba ser siempre educativo. “Para esto hay otros libros. Debemos conseguir entretener y si además conseguimos que reflexionen, que dialoguen, que tomen decisiones a partir de la lectura, perfecto”, opina la profesora de la Escuela, que cada semana propone un escrito a sus alumnos en el que deben trabajar con lo aprendido en las clases anteriores.

A pesar de la tecnología y los juegos virtuales, el libro infantil goza de una buena época. “Las editoriales están volcándose en sacar adelante sus colecciones, buscan autores nuevos, apuestan por las ediciones muy bien trabajadas y a precios bastante asequibles”, explica la escritora. A esto se añade que hay librerías especializadas que miman a sus clientes, aconsejan, buscan siempre la mejor opción.  “Para los lectores el libro es la oportunidad de vivir las historias de otros, de emocionarse, asustarse, reír, llorar. Y a diferencia del cine o la televisión, con un libro ellos deciden el ritmo, cuándo parar, qué releer, qué frases grabarse en la memoria a base de repetirlas”, concluye esta apasionada de la lectura que contagia a niños y mayores.

Anuncios

Un pensamiento en ““El libro es la oportunidad de vivir las historias de otros”

  1. Qué envidia trabajar en algo que te apasiona. Y eso se nota en los resultados, como el disfrute y el interés de los pequeños lectores. Suerte en tu aventura.

Los comentarios están cerrados.