Emprendimiento/Para mejorar la empresa

“Queremos que la necesidad de emprender se vuelva oportunidad”

Nació como el primer programa de la Fundación Mujeres. El Programa ‘Creación y Consolidación de Empresas’ ayuda a mujeres emprendedoras a desarrollar su proyecto e incluso si no tienen una idea generada, trabajan en la motivación y en el impulso de un plan de negocio.

En 10 semanas, las participantes elaboran su plan de empresa a través de tutorías talleres orientados en el ámbito del empoderamiento personal, empresarial y político. Las dos responsables del programa, Belén Herrero y Patricia Álvarez, coinciden en que las mujeres manejan, poco a poco, conocimientos y capacidades de gestión empresarial. “La idea es que se impliquen”, afirma Belén convencida de que promueven la autonomía y la autorrealización.

Ambas expertas advierten que para acceder al curso no se puede estar muy despistada. Por eso solo seleccionan a las que tienen una idea consolidada. “Muchas emprenden por necesidad y aunque tienen mil ideas en la cabeza, no saben cuál es más viable”, explica Patricia. “Queremos que esa necesidad se vuelva oportunidad”, añade Belén. Desde la Fundación Mujeres les empujan “a poner en marcha la empresa, conocer el mundo de las patentes y marcas e incluso a saber cómo actuar a la hora de pedir financiación”.  Realizan actividades de intermediación financiera que apoyan la obtención de financiación para sus empresas, según sus necesidades individuales, personales y empresariales.

En la Fundación Mujeres tienen muy claro que no deben olvidar acompañar continuamente a las participantes para así, reforzarles su espíritu emprendedor. Asimismo, su formación incluyen un módulo sobre cómo integrar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en el plan de empresa. Además les facilitan información sobre legislación, gestión de microcréditos, trámites y noticias del sector.

Los puntos que más les interesan a las emprendedoras son definir cuál es su mercado, su cliente, saber los recursos con los que cuentan y quién les financiará. Para suplir todas esas dudas, trabajan en todas las áreas de una compañía incluso recursos humanos, captación comercial y marketing. Esto lo refuerzan con charlas, tertulias y coloquios que ofrecen desde el Círculo de Empresarias,”una red física que les da visibilidad y les hace ver que no están solas”, cuenta Belén. Y es que las participantes valoran mucho el estar juntas durante el curso, ya que obtienen motivación de otras en su misma situación. Cuando tienen su empresa incluso algunas son clientas o proveedoras de los negocios de sus compañeras.

Tras esos dos meses y medio, las emprendedoras saben si el negocio que tienen en mente es factible pero no todas logran llevarlo a cabo. De las 50 que salen del programa anualmente, 35 acaban el plan de negocio y en torno a 12 se dan de alta jurídicamente. “Algunas han creado cooperativas de arte y otras se dedican a la economía social o al sector servicios”, dice Belén recordando el gran avance personal y profesional que protagonizan. “Es una satisfacción cuando oímos que poco a poco utilizan términos empresariales como clientela potencial”, añade la responsable. Y es que desde la Fundación Mujeres se les anima a que investiguen nuevos mercados, a que estén atentas a la evolución de determinados sectores y tengan la valentía de luchar por ideas innovadoras.

Anuncios