Emprendimiento

“Jugamos con las emociones”

Image and video hosting by TinyPic

Todo el equipo proviene de agencias de publicidad, en las que creaban identidades corporativas para marcas. En todos los eventos que organizaban, se respiraba no solo los colores de la marca, sino su personalidad. Así Valeri Albors, project manager y la promotora de la idea, se dio cuenta que las bodas tienen algo en común con lo que hacían: “Son eventos que están patrocinados por una pareja que tiene su leiv motiv y una historia”.

Valeri empezó su trabajo tirando de sus amigos del sector que había conocido en trabajos anteriores. Les contrataba como freenlance y todos seguían con su empleo hasta que el volumen de trabajo les empujó a dedicarse por entero a ello. Trasladarían su experiencia en diseño al mundo nupcial y harían de cada pareja, una imagen exclusiva. Así nació Connubivm hace cuatro años. Tras decenas de trabajos realizados, se muestran humildes pero orgullosos de haber descubierto un nicho.

“Construimos un concepto creativo que será la imagen de la boda”, explica Valeri, aclarando que no organizan bodas ni coordinan los diferentes elementos que hay en ella. Se dedican a traducir la personalidad de los novios en letras, imágenes y formatos especiales. La mayoría busca algo tan propio que quieren que cuando los invitados lo vean, se sorprendan y les identifique en seguida.

Para dar con la clave de cada persona, realizan un briefing con ellos. A través de un primer cuestionario, conocen el lugar de la boda, los hobbies que tienen, a qué se dedican, cuáles son sus películas o artistas preferidos. Buscan también anécdotas, guiños o frases especiales. Con este material, una entrevista y un documento lleno de imágenes, que la pareja tiene que elegir, tienen las pistas suficientes para comienzan a trabajar.

Valeri es la intermediaria entre el cliente y el equipo creativo. Se encarga de recoger todos los datos posibles que convertirá en una marca personal. Consciente de que su trabajo es atrevido, confiesa que lo que más miedo le daba al principio es que no gustara, que no acabara de conocerles a través de las preguntas y el encuentro. “Lo mejor sería hablar con ellos tres horas pero sabemos que están ocupados y no podemos robarles tanto tiempo”, explica, quien se apoya en las wedding planners para saber todos los detalles. “Les preguntamos sobre el vestido, las flores, el lugar de celebración. Funciona como un topo para nosotros”, añade la impulsora.

El resto del equipo lo componen cuatro diseñadores que, con su estilo propio, se adaptan al gusto de los clientes. Según el perfil de cada pareja, se le encarga a un equipo creativo de Connubivm. Si la novia es romántica, Mercedes hace el trabajo; si son jóvenes, Estefanía es la más adecuada y para los más divertidos, Xavi es quien da el toque original. Para los que exigen algo más elaborado y con caché, José Luis Merino.

A una pareja muy viajera les propusieron unas invitaciones de más de un metro cuadrado, con la tipografía de Vueling y basado el diseño en tarjetas de embarque. Valeri recuerda otra y con el ipad en mano, me enseña algunos ejemplos que recuerda con cariño: “Tuvimos una clienta que era muy clásica y tradicional. Nos recordaba a Maria Antonieta y nos inspiramos a la Francia del siglo XVIII. Crearon un sitting plan en unos platos colgados con letra afrancesada”.

El equipo de Connubivm se basa en tres ramas para dar forma a dos ideas. En tan solo 20 días tienen listo el trabajo pero insisten en que si el encargo es amplio, el tiempo es importante: “lo ideal es que la contratación sea cinco meses antes con invitaciones”. A la hora de la presentación, el equipo prefiere ser cauteloso y ofrecer dos posibilidades. “Siempre tenemos una preferida que además coincide con la que escogen los clientes”, dice la emprendedora. Además cuidan tanto la calidad, que ellos mismos imprimen su trabajo, con el fin de que no se pierda nada de los detalles creativos. Estos gestos avalan su profesionalidad y esfuerzo.

Para Valeri, los invitados deben entender y participar del concepto creativo, por lo que todo lo que construyen tiene un mensaje para ellos con el fin de que disfruten. Su originalidad sabe adaptarse a las tendencias del mercado: “La boda se nutre de moda y arte. Ahora se lleva lo vintage y las celebraciones de invierno”.

Con su visión, Valeri abrió mercado el año pasado. El primer destino internacional para Connubivm fue Miami. “Llevaba tiempo pensado que la mujer latina de alto nivel adquisitivo se gasta mucho dinero en eventos, utilizan un perfil de alta costura”, cuenta su impulsora, que prefiere ser precavida en la expansión de la empresa y conocer bien el mercado estadounidense.

A Valeri le motiva que su clientela esté feliz y se encuentre en un momento especial. Eso facilita el trabajo. “Sabemos que jugamos con las emociones. Lo más bonito que nos ha pasado es que las novias lloren cuando les presentamos nuestro trabajo. Eso es impagable”, concluye.

Anuncios