Emprendimiento

“El trato con el cliente y la prensa tiene que ser cercano y humano”

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Con 40 años de trabajo a sus espaldas, Pilar Martínez sigue al pie del cañón y me recibe con la misma cordialidad que lo haría en sus primeras entrevistas. Para esta emprendedora, el respeto es la base de todo. Durante dos décadas trabajó en grandes agencias de publicidad y las dos últimas las ha dedicado a su propia agencia de comunicación: Know How Comunicación.

Pilar es sinónimo de buen gusto y estilo. Con más de 50 está convencida de que tiene mucho que aportar e insta a la sociedad a que se valore la madurez, el conocimiento y la experiencia de personas como ella. “Revertir todo esto a los demás es muy importante”, opina la directora, que marca 1992 como un año “muy importante” en su vida. Además de ser de crisis, de Juegos Olímpicos y de Expo, fue suyo.

Su primer trabajo fue en una multinacional y aun lo recuerda intenso y como toda una escuela de aprendizaje. “Allí estuve 13 años. Esa fue mi universidad”, confiesa, quien años más tardó relanzó una agencia nacional. “Con esta experiencia, decidí lanzarme a la aventura”, señala. Sola y sin ningún cliente a la vista pero con una bolsa cargada de contactos y trabajos realizados, creó su propia empresa dedicada a la comunicación de moda, belleza y lujo.

Hasta entonces había hecho una labor más orientada a la publicidad pero lo que realmente le gustaba era la comunicación y las relaciones públicas. Se considera una persona abierta y le gusta estar con la gente, dos aspectos vitales en esta profesión. “Todo el mundo me decía que estaba loca pero yo confiaba en mí”, dice. Y no se equivocaba. Inmediatamente captó a Acosta como su primer cliente, una marca de complementos que, en aquellos años, era muy conocida y demandada. Colaboró con Galerías Preciados, con Celso García y lanzó la joyería Suárez.

A pesar de estos grandes trabajos, Know How Comunicación sigue siendo una empresa pequeña y así quiere mantenerla: “No queremos ser grandes porque nuestra filosofía es que el trabajo de comunicación es muy personal. El trato con el cliente y la prensa tiene que ser muy cercano. Si creces mucho, tienes que delegar mucho y ese contacto humano y cercano se desvirtua”. Pero no por ello sus clientes son menos importantes. “Tenemos marcas excelentes de las que nos sentimos muy orgullosas”. Pomellato, Versace, Hakei, Esprit o Tw Steel son algunas de las empresas que confían en Pilar para darse a conocer. Algunas llevan tantos años con ella, que tienen una relación muy estrecha. “Pomellato es maravillosa como marca y a nivel humano. Tenemos una relación de respeto y de mucho valor”, dice de la joyería con la que trabajan desde hace 14 años.

Parte de los productos con los que trabajan los tienen en la oficina. Bikinis, vestidos y prendas veraniegas envuelven varias salas y llenan la agencia de color. “Aquí esta lo más representativo de la temporada”, explica Pilar. Para presentar las colecciones a la prensa y conozcan el material con el que van a trabajar esos meses, realizan unos press-days. “Siempre intentamos que sean diferentes y únicos y que les llame la atención a los periodistas”, añade. Buscan su participación y que conecten con la marca. Para el último pase decoraron la oficina como si fuera una floristería y cada periodista se hizo su propio ramo.

Y es que los periodistas son el objetivo de esta agencia. Aunque cada marca tiene su estrategia, todas tienen algo en común: los medios con los que trabajan son aquellos que se dirigen a una mujer con alto poder adquisitivo. En los últimos años se han sumado también los blogs, en los que Pilar cree fielmente pero con los que también es muy precavida: “Han proliferado muchos y debemos hacer un filtro para quedarnos con los profesionales. Nosotras solo trabajamos con los blogs serios, los respetamos mucho y hacen una labor muy provechosa”. Considera que su influencia se sustenta en la vivacidad y la rapidez que tienen. Estas aptitudes junto con la agilidad que impone Pilar en todos sus trabajos, hace que todo ruede a la perfección. “Yo me siento muy apreciada por la prensa y el secreto está en tratarles con cariño y con respeto”, declara mientras se coloca la chaqueta sobre los hombros.

Estos valores son los que intenta trasladar a sus trabajadoras. Tal es el afecto que siente que se refiere a ellas como “mis niñas” y habla de su relación como de familia. El equipo está formado por cinco mujeres y un hombre y advierte que no es feminista antes de seguir: “La mujer cada día es más responsable y todo mi equipo da siempre lo mejor de sí. No tengo más que buenas palabras para ellas porque están muy involucradas”.

Tras una larga vida laboral, Pilar dice que no se arrepiente de nada de lo que ha hecho.“Estoy muy contenta y muy orgullosa”, dice. Acaban de firmar dos marcas más y no oculta su felicidad. No quiere hablar de jubilación ni en broma. “Me encanta esto. Es mi pasión”, concluye esta emprendedora, cuyo único lujo es hacer deporte y tener tiempo para su vida privada.

 

 

 

 

 

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